«Que Josefa muera agarrotada»
Los murcianos ‘tomaron’ las calles para impedir la última ejecución pública en España Válgame Dios, con lo que yo quería a mi Tomás!». Estas fueron las palabras exactas que Josefa Gómez, 32 años, de extraordinario porte y belleza, pronunció al ser detenida por el envenenamiento de su marido, Tomás Huertas, y de una criada, Francisca […]