La culpa fue del cha-cha-cha
A Matías Carrillo, condenado por delito electoral, lo tuvo que sacar de la alcaldía de Fortuna el Tribunal Supremo. Valcárcel lo mantuvo hasta el final pegado al sillón, sin que al presidente, ni al PP, les importara un rábano la gravedad del pecado cometido por Carrillo (compra de votos), ni el mal olor […]