Cuentan las crónicas sobre la concentración de Podemos que la militancia de la nueva formación absolvió por aclamación a Juan Carlos Monedero, investigado por Hacienda a cuenta de su asesoría a Venezuela. Es de suponer que fue producto de la excitación colectiva por el «momento fundante», que dijo Errejón revolucionando el diccionario, de quienes dicen sonreír porque los de «abajo» van a ganar las elecciones a los de «arriba». Una especie de ‘momento chanante’ de risas, buen rollo e indulgencia plenaria para quien contrató como persona física, sin la preceptiva autorización de su Universidad, con un Gobierno totalitario y varios años después, cuando se va a consumar el pago en diferido de los 425.000 euros, crea una sociedad instrumental para abonar menos impuestos. Desternillante no, lo siguiente.