Habíamos desembarcado en el puerto de Villefranche y decidimos coger un taxi, entre varios policías, para acercarnos a la ciudad de Niza y a su costa. Tuvimos la suerte de dar con un joven taxista parlanchín de origen argelino, que hablaba un francés con deje moruno, que le daba musicalidad y simpatía a su conversación. […]
Sigo con mi "Versión Policial" en un intento por destripar una realidad urbana que el ciudadano en ocasiones apenas intuye. Con "Ficción Literaria" les hago partícipes de mis devaneos con la escritura.