La Verdad

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Categoría: Open Data
La obsesión y la perseverancia

La perseverancia: la mitad de la batalla

 Dice Steve Tobak, un ejecutivo de éxito de Silicon Valley, que la innovación, sobre todo la tecnológica, siempre es desencadenada por un problema o un reto que hay que resolver y que nos apasiona hasta el punto de convertirse en una obsesión que pone a prueba nuestra perseverancia.

También dice Tobak que la innovación no se genera con discursos, libros o artículos, aunque sean escritos por él mismo, supongo. Bromas aparte, no creo que Tobak ni nadie cuestione, por obvia, la importancia de divulgar los casos de éxito, los fracasos, las metodologías y las reflexiones de los autores de referencia en esta materia.

 La obsesión: Delenda est Carthago

 Cuando se escribe mucho sobre un mismo tema se corre el riesgo de repetir obsesivamente conceptos y mensajes. Si, además, se pretende escribir desde el compromiso, con el deseo de convencer a muchos sobre algo en lo que se cree firmemente, sobre lo que se piensa que es necesario y urgente acometer actuaciones, la intención de ser didáctico impone, a veces, la pena de ser repetitivo.

Al hablar de innovación pública, como vengo haciendo de forma reiterada, fruto de mi particular obsesión, el gran problema que se plantea se puede resumir en una sola frase: la escasa orientación al ciudadano de la burocracia que rige, inmutable, los destinos de nuestras instituciones desde hace más de 100 años.

 

JM Nieto, http://www.abc.es/fe-de-ratas/2013/12/01/

 

Las caricaturas y las parodias siempre exageran los defectos, pero, a veces, son más inspiradoras que sesudos informes, libros de gurús o blogs de gente perseverante. Y sobre todo, resultan mucho más divertidas.

Esta hilarante parodia“barocrática”de José Mota,es quizá uno de los ejemplos más ilustrativos que conozco sobre los inconvenientes que genera a los ciudadanos y a los clientes una organización, típicamente burocrática, basada en los irritantes reinos de taifas.

 La imagen única de las organizaciones

 La innovación es un proceso holístico, como argumenta un autor al que sigo con perseverancia, Xavi Ferrás, en la 7ª regla básica para innovar que describe en su artículo. El cliente demanda un servicio integral: tomar la cerveza y la tortilla recién hecha y servida al momento. No quiere pasar por los distintos departamentos de líquidos y de sólidos, de huevos, de cebolla y de patata,…

Las organizaciones deben ser conscientes de que por mucha calidad interna que acredite cada sección por separado, la percepción global del cliente será la que corresponda al negociado que peor funcione, y que lo que realmente exige el usuario es recibir un servicio homogéneo e integrado.

Ofrecer una visión única a los ciudadanos por parte de las instituciones ha sido uno de los aspectos en los que más se ha incidido en el reciente Congreso de Innovación y Servicios Públicos, CNIS 2016, bajo el lema: “Transformación digital al servicio de las personas” y que ha contado con la participación de intraemprendedores de todos los niveles de las Administraciones Públicas españolas.

Podéis obtener información detallada de todas las ponencias y extraer vuestras propias conclusiones en la web del Congreso. Por mi parte, me complació asistir a la magnífica presentación del nuevo sistema de gestión económica y financiera del Ayuntamiento de Murcia. También destacaría, telegráficamente, algunos ítems y mensajes en los que, por otra parte, vengo insistiendo con perseverancia en este blog:

1. Dificultades comunes: Ausencia de liderazgo político claro, resistencias al cambio, falta de tiempo, de recursos, de proactividad, ,…

2. Recomendaciones generales: Orientación al ciudadano. Esforzarse en ofrecer unidad y visión integral de los servicios, como una sola organización. Rediseñar los procedimientos desde esta perspectiva centrada en el ciudadano antes de aplicar la tecnología. Repensar los esquemas organizativos. Redes sociales internas. Puesta en marcha de Centros de Servicios Compartidos. Máxima cooperación y colaboración inter e intraadministrativa, creando estructuras colaborativas estables. Establecimiento de alianzas público-privadas. La gestión tributaria, por su complejidad, es la herramienta idónea de transformación de las AAPP.

3. Administraciones abiertas e innovadoras: Fomento de la innovación pública. Apuesta por el Gobierno Abierto. Facilitar la apertura de datos públicos (OPEN DATA) como medida de transparencia, para mejorar la eficiencia interna, permitir contrastes entre organismos similares y dinamizar la economía. Implicar a los ciudadanos en el rediseño de los servicios.  Compra pública innovadora. Servicios digitales por defecto, sencillos de usar y que respondan a las necesidades ciudadanas. Portal de Transparencia en la nube, gratuito para las AAPP que lo soliciten. Abordar proyectos de Smart City. Fomentar la innovación social.

4. Premios CNIS 2016: Administraciones, proyectos e innovadores públicos destacados en esta edición. Es justo felicitar al Club de Innovación, en la  persona de su director, Miguel de Bas, por la magnífica organización del evento

 

 

 

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Tiempos modernos, Gobiernos Abiertos

«El problema de lo público es que los ciudadanos piensan que es gratis y los políticos que es suyo». Esta especie de aforismo fácil que circula por la Red sirve para mostrar los grandes límites culturales que afrontan las Administraciones Públicas en su proceso de cambio. (Jordi Graells, ideólogo de Gobierno Abierto, Generalitat de Cataluña)


Las Administraciones Públicas recomiendan a las empresas que sean innovadoras, las motivan y subvencionan con esta finalidad, pero a las propias instituciones les cuesta mucho innovar… salvo honrosas excepciones (“islas de modernidad”), como son la Agencia Tributaria del Ayuntamiento de Murcia (AMT Conecta) o la Unidad Aceleradora de Inversiones (UNAI) del Gobierno Regional, por citar ejemplos cercanos de buenas prácticas.

Desde hace tiempo venimos manejando  vocablos como reformar,  reinventar, modernizar, digitalizar o transformar,  aplicados al cambio que deben experimentar las vetustas Administraciones Públicas para adquirir la flexibilidad que les permita adaptarse continuamente a una sociedad de ritmo vertiginoso, un entorno muy diferente para el que fueron diseñadas.

 Personalmente, prefiero usar  la palabra transformación para designar  este proceso disruptivo que deben abordar las instituciones para convertirse en Administraciones Abiertas,  centradas en los ciudadanos,  marcando  un antes y un después en el modelo de servicios públicos vigente, cuyo esquema de funcionamiento básico no ha cambiado desde Weber.

El concepto de Administración Abierta aglutina, superándolos,  a los de modernización –mejora de la gestión interna-, Administración electrónica – trámites a través de Internet-  e incluso al de innovación pública.  Situar al ciudadano en el centro de sus actuaciones es un objetivo que se enuncia en una línea pero tiene un profundo potencial transformador de la sociedad.

El lema “Ya que tú pagas, tú mandas”,  acuñado por la AMT , remarca una afirmación evidente pero con la que ninguna de las partes parece que acabamos de ser consecuentes: la razón de ser de las Administraciones Públicas es servir a los ciudadanos, que somos los que las financiamos, y por lo tanto, nuestros intereses deberían prevalecer sobre todos los demás.

En eso consiste, en mi opinión, la verdadera esencia de la defensa de “lo público”, es decir, en lo que más convenga a los ciudadanos.   Se trataría por tanto de aplicar algunos principios básicos, recogidos magistralmente por David Rey,  que deben regir el funcionamiento de las Administraciones Abiertas:

  •  Anteponer el interés general de los ciudadanos a los particulares de los partidos políticos, los cuerpos funcionariales, los sindicatos, los lobbies empresariales y demás grupos de presión.
  • Compartir recursos y conocimientos tanto interna como externamente con otras instituciones públicas y privadas en aras de la eficiencia, para aportar mayor valor social y ofrecer servicios integrados, sin las típicas costuras originadas por la visión fragmentada de algunos trámites dependientes de varias instancias administrativas , como los de nacimiento, defunción, cambio de domicilio, etc.
  • Comunicar todo lo que decide y hace de forma entendible por los ciudadanos, ser legible. No se puede trasladar a los ciudadanos la complejidad de las Administraciones Públicas que deben esforzarse por ser inteligibles, empezando por clarificar el lenguaje administrativo.
  • Conversar (utilizando el argot de las redes sociales) con la ciudadanía, promoviendo su participación activa y teniendo en cuenta su opinión en la toma de decisiones sobre los asuntos públicos.
  • Liberar los datos públicos (Open Data)

Nagore de los Ríos nos cuenta, en este vídeo, con su expresividad y amenidad características, como se gestó el proceso de apertura del Gobierno Vasco, pionero en nuestro país en esta materia con su portal IREKIA.


El caso de transformación de una Administración Pública que más me  ha llamado la atención, anticipándose a lo que se entiende como Gobierno Abierto,   ha sido el abordado por el Gobierno de Suecia,  por la valentía de cuestionarse sin prejuicios aspectos considerados intocables  en el ámbito de las decimonónicas instituciones públicas y por el calado de las innovaciones estructurales realizadas.

Para mí, es difícil hallar un proceso de  innovación pública de tanto alcance y trascendencia. Me ocuparé de él monográficamente en el próximo post. Como aperitivo, adelantaré sus líneas maestras:

  • Pasar de la gestión pública a la responsabilidad pública
  • Romper el monopolio público en la prestación de servicios
  • Reemplazar la asignación administrativa por la libre elección y el empoderamiento ciudadano.

 

 

 

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Las cuentas claras

“Que lo público funcione bien le interesa a los funcionarios y a los políticos, pero sobre todo, al conjunto de los ciudadanos” (Carlos Mas, Presidente de PwC España)

En qué hay que transformar la Administración Pública española es un interesante documento de la consultora PwC,  coordinado por Jordi Sevilla, de obligada lectura para todos los interesados en los cambios que debe afrontar el sector público,  necesarios, entre otras razones, porque “el escenario es diferente y en el siglo XXI no encajan modelos de otras épocas” y porque “si seguimos como hasta ahora, las cuentas no salen”.

Desde hace décadas se viene manejando  vocablos como reformar, renovar, reinventar, modernizar o transformar,  aplicados al cambio que deben experimentar las Administraciones Públicas. Personalmente, prefiero usar  transformación para designar  este proceso disruptivo, centrado en los ciudadanos,  que debería  marcar un antes y un después en el devenir del modelo de servicios públicos vigente.

Aunque también hay expertos que consideran sinónimos todos estos términos, como se puede apreciar en el video de la conferencia magistral titulada: “Los empleados públicos ante la nueva Administración” , impartida en Murcia hace 2 años por una autoridad en la materia como  Manuel Arenilla, quien,  disquisiciones semánticas aparte,  deslizó muchas ideas que merecen ser analizadas con detenimiento.

Entresaco alguna de las frases que más me llamaron la atención:

  • Necesitamos una Administración creativa e innovadora. La transformación de las Administraciones Públicas debe ser un proceso continuo, orientado a las verdaderas necesidades de los ciudadanos.
  • A los ciudadanos les molesta mucho la descoordinación entre las instituciones. ”Organícense ustedes como quieran pero no me trasladen a mí la complejidad administrativa y del ordenamiento jurídico”
  • Las AAPP colaboran y se coordinan muy bien cuando quieren. Por ejemplo; para cobrar impuestos o multas.
  • Los ciudadanos son cada vez más exigentes y, a veces, más inconscientes. Todos, como ciudadanos, debemos mentalizarnos para hacer un uso racional de los servicios y recursos públicos. Las Administraciones deben hacer una labor educadora  en este sentido
  • ¿Cómo que el chico no va a clase o no estudia? Todos los alumnos de los centros públicos tienen beca. El coste real de un alumno universitario es de 10.000€ por curso. En el peor de los casos, los padres abonan sólo el 15% de este coste.

Con respecto a la labor educadora y de sensibilización del coste de los servicios públicos,  a la que aludió Arenilla en su intervención, es de destacar una iniciativa innovadora de la Agencia Tributaria poco conocida y quizá por eso, menos realzada: el Portal de Educación Cívico-Tributaria, que contiene un interesante material educativo para alumnos de ESO.

Otra iniciativa notable de transparencia con efectos bidireccionales (conocer en qué se gasta el dinero público, pero también en qué medida contribuye cada ciudadano) es la de Presupuestos Abiertos del Gobierno de Aragón, incluida en su portal de Open Data.

En la sección “¿Qué aporto yo?” se puede visualizar el desglose de las aportaciones personales que realiza cada contribuyente aragonés a los presupuestos públicos de su  Comunidad Autónoma en función de sus ingresos.

  • Una persona que gane 30.000€ al año paga 9.507€ (31.6%) de impuestos, de los que aporta 4.838€ (16%) a las arcas regionales, de los cuales, 1.462€ se aplican a Sanidad, 817€ a Educación ó 25€ a sufragar la Alta Dirección autonómica.
  • Un contribuyente que declare 100.000€ brutos anuales pagaría 44.716€ (44.7%) de impuestos, aportando  a los presupuestos regionales 21.694€ (22%),  de los cuales se destinarían a Sanidad 6.559€,  3.665€ a Educación ó 111€ a la Alta Dirección.

Obviamente, el coste de los servicios públicos no se afronta a título individual, por lo que cabe exigir mesura y corresponsabilidad en el uso de los mismos por parte de todos. A título orientativo citaremos algunos datos de interés:

  • Un alumno de la enseñanza pública cuesta más de 4.500€ anuales en colegio de primaria, más de 6.500€ por cada curso de la ESO, y más de 9.000€ por cada curso de Bachillerato.
  • Por lo que respecta a la sanidad pública, 1 día de estancia en un hospital tiene un coste de 700€
  • Una consulta de urgencias cuesta 136€
  • Una operación de apendicitis, 3.000€
  • Una cesárea, 3.028€, mientras que un parto normal cuesta 1.870€
  • Un trasplante de hígado o de corazón supera los 100.000€.
  • 1 Km de autovía cuesta entre 3 y 5 M€ dependiendo de la orografía.

En el próximo y último post de esta serie, por el momento,  dedicada a la transformación de la Administración Pública abordaremos temas controvertidos como los relativos al modelo del Estado del Bienestar y su sostenibilidad, al exceso de burocracia, al tamaño de las Administraciones Públicas o a la propia condición de funcionario vitalicio.

Y lo haremos sin complejos,  con mentalidad abierta, aportando opiniones y experiencias que buscan defender lo público,  por encima de ideologías o de otro tipo de intereses, pensando siempre en lo más conveniente para los ciudadanos, que somos los que pagamos….y mandamos.

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“Descentralización no implica descoordinación”

De congreso

La semana pasada tuve ocasión de asistir, en Barcelona,  a la puesta de largo del  I Congreso de Gobierno Digital, organizado la Generalidad de Cataluña, bajo el lema: “Impulsando la transformación de las Administraciones Públicas”. De entre los 9 ejes temáticos que articulaban el congreso me interesaban especialmente los de innovación pública, gobernanza y gestión del cambio, gobierno abierto y el de servicios a empresas.

De entrada diré que el título del simposio lo consideraba un poco anticuado, no así el lema que me pareció actual y atrayente, así como las temáticas a desarrollar. También me sorprendió el excesivo uso del catalán como idioma oficial del congreso, circunstancia de la que no estábamos advertidos los que veníamos de fuera.  Pese a esta incomodidad, la mayoría de las intervenciones en esta lengua, sobre todo las que tenían apoyo escrito, se podían seguir en lo fundamental.

También diré que he sentido sana envidia por la capacidad de organización y de convocatoria (1.300 asistentes) que ha demostrado la Generalitat con la puesta en marcha de esta iniciativa dirigida a motivar, aglutinar, movilizar el talento y fomentar la colaboración entre los empleados públicos de las instituciones catalanas por encima de jerarquías  o de diferencias ideológicas buscando siempre aportar con su trabajo el máximo valor a los ciudadanos.

Las ponencias que más me gustaron fueron las de:

Alberto Ortiz de Zárate, alias ALORZA

 Un clásico imprescindible en estos foros  (aunque discrepo con él en lo de big government ). Sostuvo un diálogo muy interesante sobre la Administración que necesitamos los ciudadanos, con Jordi Graells, ideólogo de innovación pública en Cataluña y uno de los creadores de la XIP (Red de Innovación Pública catalana).

Alorza Incidió de manera especial en la necesidad de establecer una mayor colaboración e interoperabilidad entre las instituciones para optimizar recursos y agilizar los trámites administrativos. “Descentralización no significa descoordinación” es una frase suya que he elegido para titular esta entrada con objeto de remarcar la importancia estratégica de estrechar la cooperación entre las AAPP como eje fundamental de su necesaria  transformación.

Marc Garriga,

También miembro de la XIP, reconocido experto en  OPEN DATA, que disertó sobre “Abriendo datos: compartimos conocimiento, hacemos los gobiernos más transparentes y también generamos negocio”.

No puedo estar más de acuerdo con el amigo Marc aunque añadiría una coletilla relevante: la liberación de datos públicos genera eficiencias en las AAPP como consecuencia de la publicación de resultados de los organismos públicos que permitan a los ciudadanos conocerlos y hacer comparaciones y que faciliten a los gestores la toma de decisiones basadas en las evidencias que aportan el tratamiento de los datos.

Linnar Viik

Gurú estonio que ofreció una lección magistral sobre la relevancia estratégica del uso de las TICs en el desarrollo de las regiones, haciendo especial hincapié en los aspectos educativos. Me hizo evocar momentos intensos vividos en primera persona, durante los cursos 2009-2012,  con la puesta en marcha del  proyecto COMPAH (Compromiso de los padres para mejorar el rendimiento escolar de sus hijos), inspirado en una idea del Gobierno británico: Do parents know they matter?).

También incidió Linnar en que los Gobiernos deben predicar con el ejemplo: no se puede fomentar la innovación sin ser innovador. Ya que estoy hoy en plan inmodesto, voy a completar mi pecado, sin que sirva de precedente, remitiendo al lector al post “Consejos vendo y para mí no tengo”.

La presentación completa de Linnar, de apenas 45 minutos, en el inglés entendible de los que lo usamos, con dificultad, como segunda lengua es amena y merece la pena ser vista por la calidad divulgativa de la exposición  y por la fuerza expresiva del  ponente.

La semana próxima hablaremos de las teclas que hay que tocar para transformar el enorme piano que configuran las Administraciones Públicas.

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Que canten los datos

Tiempo aprox de lectura: 3 m

Ciudadano preocupado por la sostenibilidad de la Sanidad

Como profano en la materia pero como ciudadano preocupado por la sostenibilidad del sistema sanitario público que debemos sufragar entre todos con nuestros impuestos, todo parece indicar que sólo con medidas coyunturales y mejoras paulatinas de la eficiencia en la gestión no se puede contener la tendencia alcista imparable de los costes sanitarios. Estas actuaciones pueden ser  necesarias pero no son suficientes.

Cambio de modelo

Si no se cambia de modelo, pensando que cuando mejore la economía todo volverá a ser como antes, estaremos cometiendo un grave error. Habremos tratado los síntomas pero no habremos atacado el problema de raíz. Urge aplicar un nuevo modelo en el que nosotros, los ciudadanos, tenemos mucho que decir.

En este sentido, en mi post anterior me hacía eco de las causas y de las propuestas de un grupo de expertos de alto nivel de la Unión Europea. También sugiero la lectura de este artículo escrito en tono divulgativo y hasta divertido por el consultor en innovación Javier Rodríguez Sanz, en forma de un diálogo imaginario entre el Dr. House y el Dr. Goldratt, creador de la Teoría de las Limitaciones.

Por fin, el proyecto VISC+: los datos cantan

Aunque no citaba el nombre en mi anterior post,  es hora de hablar del  proyecto VISC+ (vivir más) del Gobierno de Cataluña que me ha llamado la atención por su apuesta estratégica por la transparencia en un sector, como el sanitario, intensivo en la generación de datos clínicos y de gestión que, debidamente procesados, y abiertos al conocimiento de los ciudadanos, pueden ser decisivos para mejorar la eficiencia y la sostenibilidad de los sistemas de salud.

El lema del proyecto VISC+ es “más valor a la información de salud en Cataluña” y propugna un modelo, siguiendo las tendencias internacionales de Open Data, que “permita facilitar el acceso a las ingentes cantidades de datos que produce continuamente el sistema sanitario a todos los agentes que intervienen o tienen la capacidad  de mejorar la salud de la población: ciudadanos, profesionales, investigadores, gestores, organizaciones sanitarias, gobiernos,  empresas, centros tecnológicos, empresas de tecnología sanitaria,…”.

Pero quién mejor para explicar el proyecto, que su propio líder, el Dr. Josep María Argimon, director de la Agencia de Calidad y Evaluación Sanitarias (AQuAS),  con el que comparto el principio de que “toda información generada con dinero público debe ser de dominio público” (respetando la privacidad individual, por supuesto).

La Central de Resultados de la Agencia catalana viene ofreciendo, desde su creación en 2003, un sistema transparente de medida, evaluación y comparación de los resultados de los agentes que integran el sistema catalán de salud, incluyendo información divulgativa,  versiones para la ciudadanía y un amplio catálogo de datos abiertos que pueden servir de guía para otras regiones.

Indicadores

La cantidad de indicadores que manejan son muy numerosos y variados, como se puede apreciar: mortalidad por infarto, reingresos hospitalarios, embolias postoperatorias, pacientes con ictus con más de 20 días de estancia hospitalaria, porcentaje de cesáreas, hospitalizaciones evitables, estancia media hospitalaria, número de intervenciones de cirugía mayor, endeudamientoi, liquidez, funcionamiento del hospital, gasto hospitalario,…

Que canten los datos

Parafraseando a José Luis Perales en su conocida canción: “Que canten los niños”, dejemos que canten los datos, que muestren evidencias y propicien correlaciones que nos ayuden a tener la mejor Sanidad que nos podamos permitir. Que hablen los datos, en ellos está la verdad, sin dogmatismos ni maniqueísmos, como preconizaba Machado.

 

 

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Un gestor con ideas innovadoras

Hace unos días la prensa regional, en una escueta nota,  se hacía eco del nombramiento como nuevo gerente del Hospital de Cieza del Dr. Carlos Alberto Arenas. Este hecho me llamó la atención, como ciezano pero sobre todo por ser conocedor de su dilatada  trayectoria profesional, de ahí que, dado su carácter innovador, pensara dedicarle una entrada en este blog, pasadas las vacaciones, ya que deliberadamente (= “recomendación” de mi mujer) no me he llevado el ordenador a la playa.

Sin embargo, ayer estuve en Cieza y, echándole un vistazo al semanario “El Mirador” ví que también recogía esta noticia, de lógico interés local. Pero cuando esta mañana he visto que La verdad le dedicaba  una página a la figura del Dr. Arenas, bajo el título: ”Un gestor de mal asiento”, me he acabado de decidir, a escribir estas líneas contraviniendo la prescripción conyugal.

Y no es que yo pretenda competir  con los plumillas profesionales  que se han ocupado de la noticia pero sí aportar alguna información adicional que permita reflexionar sobre la sostenibilidad del sistema sanitario, una preocupación generalizada en todos los países del mundo, y en Europa en particular, como lo refleja el informe “Rediseñando la salud en Europa para el 2020”.

Envejecimiento de la población, aumento de las enfermedades crónicas, estilos de vida poco saludables, coste de las tecnologías sanitarias, deficientes políticas preventivas …  son factores que generan un crecimiento imparable de los presupuestos gubernamentales dedicados a garantizar la calidad de la sanidad pública.

Las tecnologías de la información se revelan como instrumentos fundamentales para mejorar la eficiencia de los sistemas sanitarios. En particular, la recomendación IV del citado informe de la UE abunda en el “poder de los datos” para propiciar innovaciones disruptivas.

Urge la aplicación de una política de transparencia total derivada del tratamiento directo y combinado de las ingentes cantidades de datos que se generan a diario en las actividades de los centros sanitarios y que permanecen alojados en silos independientes, sin procesar, sin ser aprovechados para mejorar la eficiencia global del sistema  y sin ser divulgados  públicamente para permitir apreciar los resultados y comparar. El momento del cambio llegará propiciado por el OPEN DATA en salud, según los expertos.

Seguiremos incidiendo en la importancia de la liberación de los datos públicos, aplicada al ámbito sanitario y al resto de sectores de la actividad administrativa,  pero volviendo al Dr. Arenas (por cierto intentaré recabar su opinión sobre el Open Data),  me permito recomendar a todas las personas interesadas en la sostenibilidad de la sanidad pública la lectura, con mentalidad abierta y sin dogmatismos,  de su reconocido trabajo sobre este tema, así como esta entrevista en Expansión que ayuda a conocer sus ideas.

Felices vacaciones para todos y suerte a Carlos Arenas en su nuevo destino.

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Sobre el autor Juan José Ríos
Si tuviera que definirme en pocas palabras diría que me considero catalizador, promotor de cambios. Dentro de un espíritu inquieto y de sana rebeldía, me gusta definir las actuaciones dentro de un marco que las dote de coherencia. Me importa mucho el entendimiento personal. Mi mundo, hasta los 26 años, se ceñía exclusivamente al ámbito educativo. Estudié Matemáticas y la salida inmediata era la enseñanza. Nunca pensé que podría dedicarme a algo diferente. Me tocó vivir la eclosión de los ordenadores personales de la década de los 80. Empezaron a dotarse los centros educativos de PC ́s. Fui uno de los profesores de Informática de este primera ola. En esta época, junto a un amigo, adquirí mi primer ordenador personal (carísimo) para uso empresarial. Empecé a conocer el mundo de la empresa. En la década de los 90, me cautivó el Informe Bangemann, como marco inspirador de la Sociedad de la Información. De la mano de Juan Bernal, Consejero de Economía y Hacienda, fui Director General de Informática de la Comunidad de Murcia. Fue una etapa apasionante y creativa donde abordamos proyectos como la Red Corporativa de Banda Ancha, la adaptación al euro y el año 2000, la implantación de SAP o la realización de uno de los primeros proyectos de ciudad digital de nuestro país (Ciezanet). Compaginé, durante muchos años, la docencia con el desempeño de puestos de responsabilidad en empresas regionales del sector TIC. En 2009, como profesor, puse en marcha un proyecto innovador cuyo objetivo fundamental era comprometer a los padres en la mejora del rendimiento educativo de sus hijos (proyecto COMPAH). Empecé a familiarizarme con el mundo 2.0 y a emplear estos recursos en mis clases. Como admirador de Morris Kline, soy un amante de las aplicaciones de las Matemáticas al mundo real como elemento motivador de su estudio por parte de los alumnos. Mi primer contacto con las metodologías de la innovación (Design Thinking) se produjo en 2010, de la mano de un consultor, Xavi Camps, que me hizo ver que la creatividad y la innovación son la base de la prosperidad de las organizaciones y que estos atributos se pueden entrenar y perfeccionar. Desde entonces, soy un apasionado de la innovación como concepto transversal. Creo profundamente en la innovación pública. Las instituciones no pueden seguir funcionando casi como en el siglo XIX. Deben transformarse, en el contexto del paradigma de Gobierno Abierto, para convertirse en organizaciones centradas en los ciudadanos, transparentes, sostenibles, eficientes, ligeras y facilitadoras de la actividad empresarial y de la creación de empleo de la mano de iniciativas como el Open Data. Como ciudadano me preocupa especialmente la sostenibilidad de la sanidad pública, y de las pensiones, ahora que voy viendo cada vez más de cerca la edad de la jubilación. No sé contar chistes pero me divierte el humor surrealista y los juegos de palabras, que a menudo sufren familiares y amigos. He trabajado como asesor de innovación en la CARM (2012-2016). Actualmente he vuelto a mis clases en el IES Alfonso X El Sabio y participo en un proyecto empresarial.

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