Se alojan tranquilamente en los hoteles. Pasan desapercibidos. No llaman la atención de ningún otro huésped. Si Vds. coinciden en el ascensor, en la piscina o en la zona de desayunos con ellos, no sospecharían jamás. ¿Quieren descubrirlos?
No son los osados que se llevan el albornoz